Tenis para ciegos: otro deporte adaptado para apostar por la inclusión

 

Hubo un tiempo en el que el deporte servía como preparación para la guerra. Sólo los nobles, las tropas y los estratos altos tenían acceso a él. Con el paso de los siglos, el deporte perdió ese carácter elitista y se acercó a toda la población. La igualdad de derechos para realizar actividad física se naturalizó y alcanzó su punto más alto en las últimas décadas con la inclusión de los deportes adaptados: básquet en silla de ruedas, la aparición de Los Murciélagos, el fútbol para gente con parálisis cerebral y muchos otros. Ahora surge uno más para sumarse a la lista: el tenis para ciegos.

Esta nueva disciplina no es muy diferente al tenis regular, con la diferencia de que la parte visual está reemplazada por lo auditivo. El jugador de tenis adaptado debe escuchar por dónde va la pelota y golpearla con una raqueta para pasarla al otro lado del terreno, que se encuentra divivido por una red de 80 centímetros de alto. Hasta ahí, todo muy parecido. Sin embargo, la pelota está hecha de goma espuma, es más grande que la normal y contiene una de ping pong con municiones de plomo en su interior para crear la referencia espacial para el jugador. Es de color amarillo para las personas con ceguera total o de color negro para quienes sufren de algún grado de disminución en la vista. Las dimensiones de la cancha también son más chicas y las líneas están marcadas por una soga de 3 milímetros de espesor que se adhiere al suelo con cinta. El juego no varía demasiado: los partidos se juegan a tres sets, tienen tie break corto y el saque puede ser de arriba o de abajo. Además, los partidos entre jugadores se definen según las categorías, que son tres: B1 para cegueras totales y la B2 y B3 para gente con distintos grados de disminución visual.

La actividad ya cuenta con un ente organizador: la Asociación Argentina de Tenis para Ciegos (AATC) que preside Eduardo Raffetto. Después de mucho tiempo de capacitación, el dirigente abrió la primera escuela de tenis para personas con dificultad visual de América latina. Y luego se expandió hacia Rosario y Bahía Blanca. "Nuestro objetivo es que esto se difunda a nivel nacional y que todas las provincias lo tengan. Hay que llevarlo a cabo en diferentes etapas porque no contamos con los recursos económicos necesarios".

En la actualidad, entre 25 y 30 personas practican este deporte adaptado entre las tres escuelas que hay en el país. Es que la disciplina se inició hace sólo cinco años, luego de que Raffetto, quien es profesor de tenis hace 32 años, se interiorizara en el tema por un particular pedido: "Salía de dar clases de tenis y se me acercó una mamá a preguntarme si sus hijas podían hacer la actividad. Tenían discapacidad visual y me di cuenta de que no existía algo para ellas en el país. Me interioricé y me puse en contacto con una Federación de tenis para ciegos que había en Japón. Me respondieron y, a los pocos días, me enviaron unos manuales y dos pelotas". Ese fue el puntapié inicial para este incipiente emprendimiento. El paso siguiente fue conformar un equipo de profesores de educación física y especialistas en educación para personas con dificultades visuales.

En 2013, la AATC obtuvo la personería jurídica y desde allí comenzó a crecer. Participó en 2014 de la fundación de la Asociación Internacional de Tenis para Ciegos -se celebró en Texas, Estados Unidos-, por lo que Argentina es uno de los diez países del mundo que tiene representación en el ente mundial.

"La idea es seguir creciendo y poder organizar torneos nacionales con todas las escuelas que haya en el interior", confiesa Raffetto. Con la intención de brindar apoyo a esta iniciativa, diversas figuras del tenis argentino se acercaron a las escuelas. Fue el caso de Guillermo Vilas, Eduardo Schwank y Javier Frana.

De esta manera, con la única motivación de apostar por la inclusión, las personas con diversos grados de discapacidad visual tienen una nueva alternativa gratuita para acercarse a la actividad física. La raqueta y la pelota los esperan. Una vez más, el vocablo "imposible" no figura en el diccionario del deporte.

El Rosedal de Palermo, el lugar elegido para las muestras

El sábado se llevará a cabo la segunda exhibición de tenis para ciegos en el Rosedal de Palermo. La entrada es libre y gratuita. Será un espectáculo en el que los alumnos de las escuelas jugarán entre ellos y luego el público presente podrá colocarse antifaces y vivir la experiencia en primera persona. La actividad iniciará a las 10 de la mañana en el playón deportivo del Rosedal, en la esquina de Figueroa Alcorta.

Dónde practicar este deporte

Los interesados pueden consultar por información en el Centro Burgalés, ubicado en Avenida Rivadavia 5764, o enviar un mail a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Para más detalles pueden dirigirse a la página web www.tenisparaciegos.com.ar y averiguar cómo iniciar la actividad.

Fuente: Clarin.com

 

Búsqueda personalizada

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Búsqueda personalizada

Volver