"Gracias, doctora: mi hija es el bebé con síndrome de Down más bonito del mundo"

La enternecedora carta de una joven mamá que agradece de corazón el excelente y cariñoso trato que le dispensó su ginecóloga, a quien ahora quiere presentar a Mariana, su hija con síndrome de Down.

"Estimada doctora, Soy Mariana de Ugarte, supongo que no se acordará de mi ya que somos muchas las que pasamos por su consulta. Me vio por primera vez en la semana 21 de mi embarazo. Mi ginecólogo le llamó personalmente para que me atendiera con urgencia, ya que en la eco de las 20 semanas que me hicieron en otra clínica se detectó una ventriculomegalia en mi bebé y me dijeron que podría ser síndrome de Down. Llegué a su consulta muerta de miedo y al mismo tiempo esperanzada. Me habían hablado muy bien de usted, tanto profesional como personalmente, y he de decirle que salí de allí encantada por su trato, su sonrisa y su forma de trabajar.

En esa primera eco, a la que asistió también otra colega suya (porque 4 ojos ven más que 2), se confirmó la ventriculomegalia, sin embargo, tras buscar y examinar cada rincón del cuerpecito de mi bebé, respiramos aliviados cuando nos dijo que si bien había que hacer un control mensual, hablar de síndrome de Down parecía excesivo. Aún así nos informó del protocolo a seguir, que terminaba en la recomendación de realizar una amniocentesis. Nosotros le explicamos que descartábamos la opción de realizar esta prueba, ya que lo que se iba a buscar con ésta no eran alteraciones o enfermedades que pudieran tener tratamiento intrauterino, y nosotros tendríamos el bebé de cualquier modo. Lo cual usted respetó sin insistir en ello nunca más, y yo se lo agradezco.

Volvimos en tres ocasiones más, todas ellas nerviosos y con miedo, pero su forma de proceder siempre nos tranquilizaba y nos hacía salir de su consulta aliviados, hasta que en la semana 32 salimos aliviados del todo cuando nos dijo que podíamos estar tranquilos, la ventriculomegalia había desaparecido del todo, y nos dijo que si fuera la primera vez que me veía, no hubiera sospechado que en su día mi bebé tuvo una ventriculomegalia. ¡¡Benditas sus palabras!! ¡¡Que buen verano y fin de embarazo pasamos gracias a usted!!

Mariana (así se llama mi hija), se adelantó 2 semanas y 5 días, nació el 18 de agosto en la Milagrosa y es el bebé con síndrome de Down más bonito del mundo, estamos felices con ella, y sin duda es para nosotros una bendición de Dios.

Le escribo para darle las gracias por no haber visto nada en las ecografías. Sé que suena raro, pero si no vio nada es porque mi bebé está muy bien. Su corazón, que con tanto mimo usted examinaba en cada ecografía, está perfectamente, tal y como usted dijo. Sé que si hubiéramos descubierto esto durante la gestación, no habría disfrutado de igual manera de mi embarazo. Y sin embargo, cuando la pediatra me comunicó que mi hija tenía síndrome de Down, no voy a negarle que fue un shock terrible y que lloré hasta deshidratarme, pero en cuanto la cogí en brazos y le vi la cara redonda, la misma que me había enseñado usted en la primera eco, se me encogió el corazón y fui la persona más feliz del mundo. Si usted me hubiera dicho en la semana 28 que mi hija tenía síndrome de Down, tendría que haber esperado aun 12 semanas para experimentar esa alegría, 12 semanas que seguramente hubiera pasado angustiada... así que de verdad le doy las gracias.

Todo esto se lo escribo porque en su día nos dijo que le enviáramos una foto de Mariana si todo salía bien, así que aquí tiene la foto, y comprobará que no pudo salir mejor. Le mando un saludo,

 

Mariana de Ugarte Blanco"

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